lunes, 13 de junio de 2011

Con el voluntarismo no se come, no se educa ni se cura

Ricardo Alfonsín espetó en una entrevista la siguiente frase: “hay quienes piensan que la política es la búsqueda del poder, no es lo que yo pienso”. Es toda una definición política digna de analizar.

Vivimos, a lo largo de la historia de nuestro país, varios momentos en los que la política no tuvo poder. Donde el poder lo tuvieron otros. Donde políticos débiles obedecían de rodillas a los intereses foráneos (siempre con el apoyo de sectores nacionales) o eran directamente volteados.

El voluntarismo es definido, por la real academia española, como la actitud que funda sus previsiones más en el deseo de que se cumplan que en las posibilidades reales.


Más allá de toda la buena voluntad y las buenas intenciones que pueda tener tal o cual candidato a cualquier cargo, debe saber que para poder utilizar a la política como herramienta de cambio de realidades que hoy existen, tiene que tener el poder suficiente para enfrentar a distintos actores sociales que, en el mejor de los casos, quieren que todo siga como está.

Hoy hay muchos candidatos que vienen con un discurso del dialogo, del consenso y del acuerdo. El dialogo, es imprescindible. Pero no siempre terminará en consenso y acuerdo. Hay veces que habrá que persistir en el desacuerdo. Siempre en beneficio del pueblo.

En toda sociedad hay miles de actores. El poder que no tenga uno lo tendrá otro. Ya lo dijo el General Perón refiriéndose a la economía: “La economía nunca ha sido libre, o la controla el Estado en beneficio del Pueblo o lo hacen los grandes consorcios en perjuicio de éste". La política deberá tener el suficiente poder para imponerse sobre cualquier otro actor de esta sociedad en beneficio del pueblo.

A la hora de votar, habrá que analizar quién es el candidato que propone las mejores opciones así como también quiénes son aquellos que tienen la posibilidad de llevar a cabo las transformaciones necesarias para que cada vez más argentinos vivamos mejor. El resto estará vendiendo “espejitos de colores”.

Todas las transformaciones que se han realizado desde el 2003 a la fecha son producto del fortalecimiento de la política y de la decisión de Néstor de volver a ponerla en el centro de la escena, logrando que las decisiones sobre el futuro del país se tomen en la Casa Rosada.

Hay quienes cuestionan los momentos en los que se toman las medidas o las contradicciones que estas pudieran tener con medidas previas. Seguimos hablando de lo mismo, poder y correlación de fuerzas. Un político que realiza transformaciones como las de Perón, Néstor o Cristina, y logra que estás se mantengan en el tiempo, es aquel que elige el momento exacto para realizarlas. De otra manera los distintos grupos de poder se encargaran de borrar de un plumazo lo que cuesta mucho esfuerzo conseguir. Ejemplos de esto hay de más en nuestra historia y "Ricardito" debería saberlo mejor que nadie.

jueves, 9 de junio de 2011

La Fusiladora. Junio del ´56


El golpe de 1955 había llegado con una sola tarea, desmontar el aparato peronista. Para esto, las primeras acciones fueron disolver el Partido Peronista e intervenir la CGT y los sindicatos. Las universidades y la administración pública fueron analizadas minuciosamente con el fin de extraer cualquier vestigio de peronismo. 

Por decreto se derogó la constitución del 49. Se controlaron los medios de comunicación. Se proscribió a una gran cantidad de dirigentes. Se prohibió mencionar a Perón y se remplazó su nombre por el de "tirano prófugo".

Pero dentro de las fuerzas armadas había distintas facciones. Las profundamente anti peronistas, cuyo principal reservorio era la marina y los que habían sido leales a Perón hasta último momento. 

El 9 de junio de 1956 se produjo el intento de levantamiento por parte de oficiales fieles a Perón que contaban con el apoyo de gran parte de la sociedad civil. Sin embargo el gobierno de Aramburu reprimió con inusitada violencia. Además de los fusilados ese mismo día, más de 30 civiles y militares fueron asesinados ese fatídico mes de junio. El mensaje era claro, tanto para las facciones del ejercito como para bastos sectores populares que aun apoyaban a Perón.

A todos los compañeros asesinados, mi homenaje.

A continuación la carta que el General Valle le escribiera al General Aramburu antes de ser fusilado. 

Dentro de pocas horas usted tendrá la satisfacción de haberme asesinado. Debo a mi Patria la declaración fidedigna de los acontecimientos. Declaro que un grupo de marinos y de militares, movidos por ustedes mismos, son los únicos responsables de lo acaecido.

Para liquidar opositores les pareció digno inducirnos al levantamiento y sacrificarnos luego fríamente. Nos faltó astucia o perversidad para adivinar la treta.

Así se explica que nos esperaran en los cuarteles, apuntándonos con las ametralladoras, que avanzaran los tanques de ustedes aun antes de estallar el movimiento, que capitanearan tropas de represión algunos oficiales comprometidos en nuestra revolución. Con fusilarme a mí bastaba. Pero no, han querido ustedes, escarmentar al pueblo, cobrarse la impopularidad confesada por el mismo Rojas, vengarse de los sabotajes, cubrir el fracaso de las investigaciones, desvirtuadas al día siguiente en solicitadas de los diarios y desahogar una vez más su odio al pueblo. De aquí esta inconcebible y monstruosa ola de asesinatos.

Entre mi suerte y la de ustedes me quedo con la mía. Mi esposa y mi hija, a través de sus lágrimas verán en mí un idealista sacrificado por la causa del pueblo. Las mujeres de ustedes, hasta ellas, verán asomárseles por los ojos sus almas de asesinos. Y si les sonríen y los besan será para disimular el terror que les causan. Aunque vivan cien años sus víctimas les seguirán a cualquier rincón del mundo donde pretendan esconderse. Vivirán ustedes, sus mujeres y sus hijos, bajo el terror constante de ser asesinados. Porque ningún derecho, ni natural ni divino, justificará jamás tantas ejecuciones. La palabra "monstruos" brota incontenida de cada argentino a cada paso que da.

Conservo toda mi serenidad ante la muerte. Nuestro fracaso material es un gran triunfo moral. Nuestro levantamiento es una expresión más de la indignación incontenible de la inmensa mayoría del pueblo argentino esclavizado. Dirán de nuestro movimiento que era totalitario o comunista y que programábamos matanzas en masa. Mienten. Nuestra proclama radial comenzó por exigir respeto a las instituciones y templos y personas. En las guarniciones tomadas no sacrificamos un solo hombre de ustedes. Y hubiéramos procedido con todo rigor contra quien atentara contra la vida de Rojas, de Bengoa, de quien fuera. Porque no tenemos alma de verdugos. Sólo buscábamos la justicia y la libertad del 95% de los argentinos, amordazados, sin prensa, sin partido político, sin garantías constitucionales, sin derecho obrero, sin nada. No defendemos la causa de ningún hombre ni de ningún partido.

Es asombroso que ustedes, los más beneficiados por el régimen depuesto, y sus más fervorosos aduladores, hagan gala ahora de una crueldad como no hay memoria. Nosotros defendemos al pueblo, al que ustedes le están imponiendo el libertinaje de una minoría oligárquica, en pugna con la verdadera libertad de la mayoría, y un liberalismo rancio y laico en contra de las tradiciones de nuestro país. Todo el mundo sabe que la crueldad en los castigos la dicta el odio, sólo el odio de clases o el miedo. Como tienen ustedes los días contados, para librarse del propio terror, siembran terror. Pero inútilmente. Por este método sólo han logrado hacerse aborrecer aquí y en el extranjero. Pero no taparán con mentiras la dramática realidad argentina por más que tengan toda la prensa del país alineada al servicio de ustedes.

Como cristiano me presento ante Dios, que murió ajusticiado, perdonando a mis asesinos, y como argentino, derramo mi sangre por la causa del pueblo humilde, por la justicia y la libertad de todos no sólo de minorías privilegiadas. Espero que el pueblo conozca un día esta carta y la proclama revolucionaria en las que quedan nuestros ideales en forma intergiversable. Así nadie podrá ser embaucado por el cúmulo de mentiras contradictorias y ridículas con que el gobierno trata de cohonestar esta ola de matanzas y lavarse las manos sucias en sangre. Ruego a Dios que mi sangre sirva para unir a los argentinos. Viva la patria.

Juan José Valle. Buenos Aires, 12 de junio de 1956.

martes, 7 de junio de 2011

Día del periodista, feliz? Kirchnerismo y Periodismo

Hay quienes dicen que estos últimos años han sido los peores para el periodismo. Esa profesión amada y respetada por la sociedad se ha convertido en fuente de sospechas y cuestionamiento. Antes, los periodistas le dábamos a la gente la realidad en letra de molde, a través del éter o en su televisor. Hoy, gracias a este proceso que se está viviendo ya todo se nos cuestiona.  

El periodismo se ha convertido en un sector muy cuestionado y estudiado en los años del Kirchnerismo. Esas verdades que parecían divinas y estaban excluidas de cualquier tipo de cuestionamiento, hoy son cuestionadas y analizadas. El periodismo es interpelado por la sociedad. Bienvenido que así sea, esa interpelación nos obliga a pensar dónde estamos parados, qué defendemos y cómo estamos ejerciendo la profesión. En fin, esa interpelación nos acerca a una sociedad que hoy, a través de sus cuestionamientos, nos da la posibilidad de sentirnos parte de ella.

Estamos siendo testigos de la muerte del mito del periodismo independiente. Estos últimos años nos han obligado a blanquear nuestros intereses, antes ocultos bajo la supuesta imparcialidad del que se dice independiente. Hoy los lectores, los televidentes o los oyentes tienen incluido ese mecanismo de razonar, casi simultáneamente al hecho de interiorizar la noticia, quién y por qué  le está informando de tal o cual manera.

Esa práctica que la sociedad ha interiorizado está terminando con el mito de la prensa, o los medios, o los periodistas independientes. Hoy sabemos que el periodismo independiente no existe, no existe en cuanto a quién lo contrata a uno para que ejerza la profesión pero tampoco existe en cuanto a los propios ideales, principios, sistemas de ideas que cada uno trae consigo y desde los cuales realiza su trabajo y vive, uno no es independiente de sí mismo.

Mucho se ha dicho, también, que los periodistas son perseguidos, que no se puede hablar por miedo a represalias e incluso se habló de que podría llegar a haber muerte. Lo paradójico es que todo eso se ha dicho en la pantalla de televisión, al aire en las radios, en los diarios de distribución masiva e incluso en libros enteros. Será que, a pesar de la maldad, a nuestros gobernantes se les escapa de la censura la gran mayoría de lo que llega a los oídos y ojos de la sociedad. O será que estamos viviendo uno de los momentos de mayor libertad de prensa de nuestra historia.

Para mí, y para tantos, es un momento como nunca para el periodismo. Nos hemos acercado a una sociedad que nos interpela y nos exige pero que a través de esos actos también se identifica, con unos o con otros. Y para que haya unos y haya otros con quien la sociedad toda pueda identificarse, tenemos una nueva ley de medios que no viene a callar ninguna voz, sino a darsela a quienes durante tantos años no la han tenido.

Por eso concluyo diciendo que sí, que es un muy feliz día del periodista y se debe agradecer a quienes ejercemos esta profesión con responsabilidad, respeto y sobre todo con honestidad. Se debe agradecer a una sociedad que ya no se deja engañar y exige cada vez más. Y principalmente a quien inició este proceso y corrió el velo que tapaba los verdaderos e intocables núcleos del poder real en nuestro país, entre los cuales están los medios de comunicación, por eso GRACIAS NÉSTOR!!!

Feliz día a todos los periodistas.