Barone, leí su nota en Telam. Ingeniosa, debo reconocerlo, aunque la idea de la metáfora con el fútbol ya está un poco gastada y, para ser honesto, me costó llegar al final. Me voy a permitir, espero no le ofenda, continuar la historia, o por lo menos contextualizarla, siguiendo con esto del futbol. En serio, espero no se moleste.
Usted Barone, llegó a esta cancha de futbol y a este equipo al que se refiere pero antes hay una historia. Existe la persona que primeramente armó los equipos, recuperó una pelota que había sido robada, inventó la cancha, en fin...
Esa cancha en la que jugaban usted y "Moyanito" era, hace mucho tiempo, una cancha de futbol 5. Era chiquita y jugaban siempre los mismos diez. Era, más que nada, un amistoso donde arreglaban un cero a cero, quizá un cinco a cinco, solo para hacerlo más entretenido.
Un día llegó un hombre que notó que había mucho espacio a los costados de esa cancha. Se preguntó por qué no hacerla más grande y se puso a trabajar para que juguemos todos.
Decidió hacer una cancha para jugar once contra once. Los diez de siempre buscaron algún que otro jugador para completar el equipo, al que seguramente no le alcanzaba para jugar pero siempre había querido pertenecer (alguien lo llamaría un "medio pelo"), y estos lo aceptaron, más por necesidad que por gusto.
El otro equipo, lo armó él. Primero agarró a los gorditos, los dueños de la pelota, a los que, en esa época Barone, ni la posesión de ese bien tan preciado y necesario les había servido para lograr participar del juego. Ellos eran los dueños de la pelota pero se la robaban los mismos de siempre y los dejaban fuera de la línea de cal, mirando y sufriendo desde afuera.
Como le comentaba Barone, él agarro a los gorditos y los hizo ser parte del equipo, de su equipo.
Pero para desgracia de los amantes del "tiki tiki", como usted, no sólo los hizo parte del equipo, decidió que serían la parte más importante. Entonces el arquero, el defensor central, el volante central, el enganche y el nueve de área (digamos la columna vertebral del equipo) fueron los gorditos, los dueños de la pelota otrora excluidos. El capitán, el capitán era él y eso nadie lo discutía.
Durante su capitanía, al equipo le fue bien, increíblemente bien. Los gorditos que hizo debutar seguían siendo la columna del equipo y se logró conseguir todas las copas.
Luego vinieron tiempos muy complicados y los dueños de la pelota tuvieron que dejar las posiciones que se le habían adjudicado para formar una línea de cuatro abajo y aguantar los peores embates. Perdimos campeonatos sin ganar siquiera un partido y otros quedamos en mitad de tabla para abajo. Hasta descendimos Barone! Sin embargo, la línea central del equipo, resignando sus posiciones, siempre defendiendo.
Hace un par de campeonatos que pudimos revertir la situación, la línea de cuatro atrás se la bancó muy bien, puso todo lo que había que poner para que el equipo vaya saliendo. El primer campeonato (ese de cuatro años) nos fue realmente bien. El arquero aguantó mucho y fue absolutamente necesario que el 2, el 5, el 10 y el 9, continuaran como línea de defensa de lo conseguido.
Los segundos cuatro años empezaron terribles, el sorteo nos mandó a los equipos más difíciles en las primeras fechas. No podíamos desarmar la defensa, si bien no eran sus posiciones originales, aquellas que ocuparon en sus mejores tiempos y que los llevaron a las mejores conquistas, todos sabíamos que los necesitábamos ahí. Ahí se quedaron, ninguno se movió un centímetro y todo el equipo quedó detrás de la línea de cuatro, nos colgamos del travesaño y confiamos en que la defensa no fallara. Fue duro, muy duro. Muchos jugadores abandonaron, tuvimos que rearmarnos. Muchos ficharon para equipos rivales, a muchos ex compañeros nos tocó enfrentarlos en algún que otro clásico.
Pero sabe qué Barone, también la pasamos, y la defensa, esos que usted describe como los de atrás de la vía, los que no jugaban futbol, los que hacían zancadillas, esos a los que usted dice "su naturaleza" (podría decirse su "gen"?) los puede, los sucios, los escupidores, los que pegan codazos... bueno, resumiéndolo a usted y para no ser redundante, los inadaptados, nunca se movieron de la defensa y pusieron todo lo que había que poner para que no pasará nadie evitando que siquiera quedaran frente a frente con nuestro arquero.
Una vez superados los tiempos difíciles, estos jugadores a los que las circunstancias los hicieron ocupar un rol distinto al que en su momento él les dio, quisieron dejar de ser una defensa para pasar a ocupar los lugares importantes para los que se los convocó originalmente. No tiene mayor sentido que el volante central, el enganche o el centro delantero formen parte de la defensa. Querían realmente brillar con todas sus capacidades, entendiendo que es algo que les corresponde y que la línea de cuatro que se vieron obligados a formar por distintas circunstancias ya no era necesaria.
En fin, querían poder dar todo de sí, dejar de ser, como usted dice, "diminutivos" para pasar a ser reconocidos en sus verdaderas capacidades y máximo rendimiento. Nunca pidieron la capitanía, ésta es indiscutible. Pero sí los lugares que les eran suyos y que durante tanto tiempo debieron resignar en beneficio del equipo todo. Lamentable e inesperadamente había para ellos nuevas posiciones. Hacían falta un alcanza pelotas, un masajista, un vendedor de gaseosa y hasta un aguatero Barone!
Espero que entienda la "metáfora" Barone, yo sé que a usted le gusta el tiki tiki pero, para su tranquilidad, sepa que si el partido se pone duro y se juega entre el Proyecto Financiero liberal y el Proyecto Nacional y Popular la línea de cuatro va a estar bien plantada para que usted, colgado del travesaño, quede protegido. Mientras tanto, lo único que se reclama es que el centro delantero pueda ocupar su lugar y no tenga que jugar de cuatro, de copas. Me parece que el lugar en el área, principalmente por su historia, se lo ha ganado.