miércoles, 17 de octubre de 2012

Dale que pasa... Nueva Ley de Riesgo de Trabajo



Decir que el proyecto de nueva Ley de Riesgo de Trabajo tiene cosas buenas y cosas malas, decir que es un parche, que no sirve a largo plazo o que podría ser mejor porque no toca el fondo de la cuestión, es, ya a esta altura, esquivar la verdadera definición que uno está obligado a dar. Unos más que otros.

Decir que la ley tiene artículos que van en contra de la Constitución Nacional, que vulnera varios tratados internacionales, que contradice la jurisprudencia que dictó la Corte con sus fallos del 2004 a esta parte, que se apoya en un fallo (Gorosito) que es de la Corte Neoliberal de los 90, es esquivar la verdadera definición que uno está obligado a dar.

Esta ley tiene una mirada económica del derecho y no viene a solucionar el problema de fondo que es la prevención de los accidentes de trabajo. Pero más allá de eso, es una ley que viene a perjudicar a aquel trabajador que sufre un accidente en el trabajo o que sufre enfermedades derivadas de él.

No es mi intención analizar aquí técnicamente el articulado del proyecto pero dejo el link con el mismo para que cualquiera lo pueda leer. http://www.senado.gov.ar/web/proyectos/verExpe.php?origen=PE&tipo=PL&numexp=155/12&nro_comision=&tConsulta=4

A grandes rasgos,

Elimina la posibilidad de la doble vía. El trabajador debe optar por el monto tarifado por la ley o por realizar acciones legales. Esto ya fue considerado inconstitucional por la Corte Suprema desde el fallo Aquino (2004) a esta parte. Se desconoce que ambas opciones responden a necesidades diferentes del trabajador. El monto tarifado viene a cubrir el lucro cesante del trabajador accidentado y por lo tanto debería ser inmediato e irrenunciable. Las acciones legales que el trabajador accidentado pueda o no realizar según lo determine, busca (tal cual lo interpreta la Corte y la OIT) una reparación integral del daño que va más allá del accidente en si mismo.

Quita al trabajador de su ámbito natural. Le quita el derecho protectorio del fuero laboral que a través de sus principios y normas jurídicas es el que tiene como finalidad tutelar a los trabajadores regulando las relaciones laborales, entendiendo que en la relación laboral el trabajador es el más débil y lo traslada al civil donde ya sabemos lo que se dice “el hombre es igual al hombre”. Además de que los montos que asigna son menores y los tiempos se alargan.

Diferencia el monto que recibirá el trabajador siendo de un 20% menos en los accidentes que se produzcan cuando el mismo esté yendo o volviendo del lugar donde desarrolla las actividades. Es un claro avasallamiento sobre derechos adquiridos que consideran que el trabajador está a disposición del empleador desde el momento en que sale de su hogar hacia el trabajo y hasta que regresa a él.

Podríamos hablar también sobre el coto que le ponen a las enfermedades laborales obligando los jueces a basarse únicamente en las que están en el Anexo I del Decreto 658/96, no dando ninguna libertad a los jueces para la interpretación según el caso para que la reparación integral sea realmente justa.


Dije que no iba a analizar detalladamente el articulado así que simplemente nombro esos puntos que, sin embargo, me parece que pintan por completo el espíritu de la ley. No por nada este proyecto es desde hace tanto tiempo requrido por la UIA y su presidente celebró tanto el anuncio del envío al Congreso de esta normativa. Viene a beneficiar a las empresas, lo cual no sería grave si no fuera porque es en desmedro del trabajador.


Ante la proximidad de que este proyecto se convierta en ley hay una sola definición posible y es menester que la gritemos, el proyecto es, lisa y llanamente, una mierda. Este proyecto es una lanza en el talón de este modelo de país. Ataca directamente al trabajador y especialmente al trabajador más pobre. No podemos hacernos los distraídos mientras esto se aprueba casi silenciosamente.

Hasta ayer eran pocos los que opinaban sobre este proyecto. Los medios oficialistas por obvias razones y los medios opositores por obvias razones también. Ayer con el “altercado”, de público conocimiento, sucedido en la Comisión de Diputados muchos empezaron a prestar atención a lo que estaba sucediendo.

Sin embargo los medios se quedan con eso, como en los 90 nos distraen con la superficie, nos distraen con la pavada mientras por debajo se nos pasa lo que realmente importa, la política. 

Hay muchos haciéndose los distraídos respecto a este proyecto. Muchos periodistas, muchos militantes. Pero lo realmente grave es que se hagan los distraídos los que dicen representar los derechos de los trabajadores. La CGT de los 90 no me extraña que, incluso, haya aplaudido este proyecto. Hugo Yasky está desaparecido, es acaso que va a avalar semejante perdida de derechos de los trabajadores que dice representar?


Este proyecto no es un sapo más que nos podemos comer como si nada. No es un detalle, no es simplemente una piedra en el camino, sin dudas complicado, del cambio. Esta ley es tirar a la marchanta muchas de las victorias conseguidas desde el 2003 a esta parte. Ser defensor de este modelo no es quedarse callado o defender este terrible retroceso, ser militante del modelo es decir que estamos para bancar la que haya que bancar sin necesidad de ceder ante los mismos de siempre. Porque una cosa es que podamos aminorar la marcha del cambio para juntar fuerzas o para esperar la situación propicia y otra muy distinta es que retrocedamos. Es nuestra tarea hacer notar que esta ley es un retroceso para que, el “nunca menos” o el “ni un paso atrás” no sea sólo una canción, una pintada o un slogan.  

viernes, 14 de septiembre de 2012

Golpean Cacerolas Llenamos Ollas

    Estuve en la plaza. Fui a ver en vivo y en directo la movilización de ayer, a sabiendas de que a través de los medios de comunicación sería realmente muy dificil hacer un análisis acertado, la ecuación sería ver unos y otros y luego realizar un promedio cualitativo y cuantitativo lo que me parecía, por demás, arcaico.

    Ayer estaban en la plaza los que golpean sus cacerolas individuales. Los diccionarios dicen que cacerola y olla son sinónimos yo creo que no...

    La cacerola (estas eran mayoritariamente de teflón pero podrían ser de cualquier material) es ese recipiente chico que se utiliza para cocinar en nuestras casas, generalmente para dos, para tres o cuatro personas, en mi casa siempre fuimos diez y la cacerola era más grande pero cacerola de todas maneras. Esas son las que se golpeaban ayer, nuestras cacerolas de clase media y media alta. Digamos que en las cacerolas entra, cual si fuera la cena familiar, los reclamos de unos pocos, la comida individual. Olla es otra cosa, la gente de ayer jamas golpeo ni golpearía la olla. 

    La olla ya no es individual, la olla es bien grande. En la olla ponemos nuestro choricito colorado pero también el osobuco del de al lado y el arroz del otro hermano. Y así organizando se arma una cena bien grande donde los problemas del otro son los míos y los míos del otro y todos así bien mezclados en ese "alto guiso".

    Una olla, por ejemplo, es la que llenan las personas que están bancando la parada en el borda, defendiendo a esos locos lindos que parecen no importarles a nadie. 



    Una olla, si se quiere, llenan los que acompañaron a los Qom (más allá del tinte político que se le dio al tema). 

    Una olla llenan todos los militantes, del partido que sean, jóvenes o no, que se levantan los fines de semana después de trabajar para llenar la cacerola y se meten en las villas a ayudar a llenar esas ollas con un poco de comprensión, tiempo, ganas, militancia y el ingrediente clave, amor al otro, al hermano. 

    Una olla llenaba Mariano Ferreira bancando los derechos de los trabajadores tercerizados, a pesar de no ser "su problema". 


   
    Esa es, desde mi punto de vista, la diferencia entre quienes golpean las cacerolas y los que llenan las ollas. 

    Si alguien me preguntara si está mal que protesten mi respuesta sería, una y mil veces, NO. Pero, tengo claro que los reclamos fueron de cacerola, de un pequeño grupo.

    ¿Por qué inseguridad pedían? ¿Por la de los trabajadores en negro y sin cobertura social? ¿Por la de los chicos de las villas o la de los chicos obligados a trabajar? No, esa inseguridad entra en una olla, en una cacerola entra sólo la inseguridad que me puede tocar a mi, la de los noticieros. 
   
    ¿Por las libertades individuales? ¿Por cuáles? ¿La de los chicos que no pueden elegir y tienen que salir a trabajar en vez de hacer su primaria y secundaria? ¿Por la del trabajador que no puede elegir y tiene que aceptar su sueldo en negro para llenar la cacerola familiar? ¿O por poder comprar dólares y viajar tranquilo al exterior?

    Bueno, ni mencionar a los que hablan de dictadura... un capitulo aparte.

    Como en 2001 decían "piquete y cacerola, la lucha es una sola" hermoso slogan que duró hasta que prometieron devolver sus ahorros y el slogan volvió a ser el de siempre "negros de mierda me cortan la calle y yo tengo que ir a trabajar".


   En el 2001 salieron, casualmente, cuando se tocaron sus ahorros y hoy justo cuando no se puede comprar dólares. Será una simple casualidad. Me gustaría verlos acompañar a llenar la olla algún 24 de marzo. Me gustaría que banquen la olla un día cualquiera abrazando al Borda o a otros hospitales, que obviamente no utilizan, de la ciudad, de las provincias o de la Nación. Me gustaría que llenen la olla un día cualquiera para preguntarnos "y Julio López?" me gustaría verlos llenar la olla junto a los que se preguntan por Luciano Arruga. O por qué no, los miércoles en las marchas de los jubilados. Hay miles y miles de formas de llenar las ollas. Pero no, siempre optan por la cacerola.



martes, 24 de abril de 2012

CGT de los trabajadores y al que no le gusta...

    Hace un tiempo venimos observando  como desde importantes medios de comunicación se impulsa una nueva conducción para la CGT. En realidad decir "nueva conducción" es un insulto a la memoria de los trabajadores. Para no andar con rodeos podemos decir que lo que se impulsa la salida de Hugo Moyano de la Confederación General del Trabajo.

    Sin ir más lejos, hace unos días se realizó una "cumbre" donde participó lo que se nos quiere presentar como la renovación de la CGT. Nombrar a algunos de ellos resultaría cómico si no estuviera tan presente lo que han significado en la vida de miles de trabajadores y en la historia reciente de nuestro país.

    A continuación copio una declaración hecha por Luis Barrionuevo, uno de lo participantes de la reunión antmoyanista realizada la semana pasada.

    "... Creo en la unidad del movimiento obrero y no en la confrontación contestataria que sólo persigue el reclamo salarial. El próximo congreso de la CGT tiene la gran posibilidad de efectivizar el cambio. Lo que se busca en los niveles de la dirigencia es in nuevo perfil para el movimiento obrero (...) por eso habrá una sola lista para cambiar la actual conducción". 

   Como dije, estas declaraciones fueron realizadas por Barrionuevo, a la salida de la reunión de dirigentes gremiales, con el fin de desplazar al Sectetario General de la CGT. Pero es necesario hacer una aclaración, son del año 1989.  En ese entonces al que se buscaba desplazar, por pedido expreso del ex presidente Carlos Menem, era a Ubaldini. Este, ya por ese entonces, era la piedra en el zapato de quien dijo llegar con la revolución productiva y el salariazo pero que, para tranquilidad de los poderes económicos nacionales e internacionales, en sólo un par de meses defraudó al pueblo peronista que lo había acompañado.

    Es llamativo el anacronismo de quienes quieren vender la vieja historia como nueva e imponer una conducción que los trabajadores ya sufrimos. Los Daer, los Lescano, los Caló, Barrionuevos, Cavallieris y tantos otros se sumaron al neoliberalismo de los ´90 regalando los puestos de trabajo de miles y miles de argentinos. Es extraño como muchos amantes del "ni un paso atrás" estén tan distraídos cuando nada menos que en la CGT se quieren retroceder mil pasos.

    Digo nada menos que en la CGT porque es por legado de Perón la encargada de velar por los derechos de los trabajadores. Todos sabemos que no es lo mismo Moyano que Lescano, a pesar de que muchos opten por hacerse los desentendidos. Hay uno que tiene una historia de coherencia al lado de los trabajadores y otro que en los peores momentos les ha dado la espalda.

    Me pregunto el motivo por el cuál se desea desplazar a Moyano y no puedo encontrarlo. Me pregunto por qué impulsar a Lescano o a Caló y se me hace más difícil aun contestar. Pero principalmente me pregunto por qué tanta pasividad de tantos compañeros, esa es mi gran incógnita.

    Tengo solo una certeza. Si logran meter por la ventana a los que entregaron todas sus conquistas, los trabajadores responderán como en los '90 y la CGT no estará en Azopardo sino en la calle. 

viernes, 16 de marzo de 2012

El "tiki tiki" de Barone

Barone, leí su nota en Telam. Ingeniosa, debo reconocerlo, aunque la idea de la metáfora con el fútbol ya está un poco gastada y, para ser honesto, me costó llegar al final. Me voy a permitir, espero no le ofenda, continuar la historia, o por lo menos contextualizarla, siguiendo con esto del futbol. En serio, espero no se moleste.

Usted Barone, llegó a esta cancha de futbol y a este equipo al que se refiere pero antes hay una historia. Existe la persona que primeramente armó los equipos, recuperó una pelota que había sido robada, inventó la cancha, en fin...

Esa cancha en la que jugaban usted y "Moyanito" era, hace mucho tiempo, una cancha de futbol 5. Era chiquita y jugaban siempre los mismos diez. Era, más que nada, un amistoso donde arreglaban un cero a cero, quizá un cinco a cinco, solo para hacerlo más entretenido.

Un día llegó un hombre que notó que había mucho espacio a los costados de esa cancha. Se preguntó por qué no hacerla más grande y se puso a trabajar para que juguemos todos.

Decidió hacer una cancha para jugar once contra once. Los diez de siempre buscaron algún que otro jugador para completar el equipo, al que seguramente no le alcanzaba para jugar pero siempre había querido pertenecer (alguien lo llamaría un "medio pelo"), y estos lo aceptaron, más por necesidad que por gusto.

El otro equipo, lo armó él. Primero agarró a los gorditos, los dueños de la pelota, a los que, en esa época Barone, ni la posesión de ese bien tan preciado y necesario les había servido para lograr participar del juego. Ellos eran los dueños de la pelota pero se la robaban los mismos de siempre y los dejaban fuera de la línea de cal, mirando y sufriendo desde afuera.

Como le comentaba Barone, él agarro a los gorditos y los hizo ser parte del equipo, de su equipo.

Pero para desgracia de los amantes del "tiki tiki", como usted, no sólo los hizo parte del equipo, decidió que serían la parte más importante. Entonces el arquero, el defensor central, el volante central, el enganche y el nueve de área (digamos la columna vertebral del equipo) fueron los gorditos, los dueños de la pelota otrora excluidos. El capitán, el capitán era él y eso nadie lo discutía.

Durante su capitanía, al equipo le fue bien, increíblemente bien. Los gorditos que hizo debutar seguían siendo la columna del equipo y se logró conseguir todas las copas.

Luego vinieron tiempos muy complicados y los dueños de la pelota tuvieron que dejar las posiciones que se le habían adjudicado para formar una línea de cuatro abajo y aguantar los peores embates. Perdimos campeonatos sin ganar siquiera un partido y otros quedamos en mitad de tabla para abajo. Hasta descendimos Barone! Sin embargo, la línea central del equipo, resignando sus posiciones, siempre defendiendo.

Hace un par de campeonatos que pudimos revertir la situación, la línea de cuatro atrás se la bancó muy bien, puso todo lo que había que poner para que el equipo vaya saliendo. El primer campeonato (ese de cuatro años) nos fue realmente bien. El arquero aguantó mucho y fue absolutamente necesario que el 2, el 5, el 10 y el 9, continuaran como línea de defensa de lo conseguido.

Los segundos cuatro años empezaron terribles, el sorteo nos mandó a los equipos más difíciles en las primeras fechas. No podíamos desarmar la defensa, si bien no eran sus posiciones originales, aquellas que ocuparon en sus mejores tiempos y que los llevaron a las mejores conquistas, todos sabíamos que los necesitábamos ahí. Ahí se quedaron, ninguno se movió un centímetro y todo el equipo quedó detrás de la línea de cuatro, nos colgamos del travesaño y confiamos en que la defensa no fallara. Fue duro, muy duro. Muchos jugadores abandonaron, tuvimos que rearmarnos. Muchos ficharon para equipos rivales, a muchos ex compañeros nos tocó enfrentarlos en algún que otro clásico.

Pero sabe qué Barone, también la pasamos, y la defensa, esos que usted describe como los de atrás de la vía, los que no jugaban futbol, los que hacían zancadillas, esos a los que usted dice "su naturaleza" (podría decirse su "gen"?) los puede, los sucios, los escupidores, los que pegan codazos... bueno, resumiéndolo a usted y para no ser redundante, los inadaptados, nunca se movieron de la defensa y pusieron todo lo que había que poner para que no pasará nadie evitando que siquiera quedaran frente a frente con nuestro arquero.

Una vez superados los tiempos difíciles, estos jugadores a los que las circunstancias los hicieron ocupar un rol distinto al que en su momento él les dio, quisieron dejar de ser una defensa para pasar a ocupar los lugares importantes para los que se los convocó originalmente. No tiene mayor sentido que el volante central, el enganche o el centro delantero formen parte de la defensa. Querían realmente brillar con todas sus capacidades, entendiendo que es algo que les corresponde y que la línea de cuatro que se vieron obligados a formar por distintas circunstancias ya no era necesaria.

En fin, querían poder dar todo de sí, dejar de ser, como usted dice, "diminutivos" para pasar a ser reconocidos en sus verdaderas capacidades y máximo rendimiento. Nunca pidieron la capitanía, ésta es indiscutible. Pero sí los lugares que les eran suyos y que durante tanto tiempo debieron resignar en beneficio del equipo todo. Lamentable e inesperadamente había para ellos nuevas posiciones. Hacían falta un alcanza pelotas, un masajista, un vendedor de gaseosa y hasta un aguatero Barone!

Espero que entienda la "metáfora" Barone, yo sé que a usted le gusta el tiki tiki pero, para su tranquilidad, sepa que si el partido se pone duro y se juega entre el Proyecto Financiero liberal y el Proyecto Nacional y Popular la línea de cuatro va a estar bien plantada para que usted, colgado del travesaño, quede protegido. Mientras tanto, lo único que se reclama es que el centro delantero pueda ocupar su lugar y no tenga que jugar de cuatro, de copas. Me parece que el lugar en el área, principalmente por su historia, se lo ha ganado.