Sin ir más lejos, hace unos días se realizó una "cumbre" donde participó lo que se nos quiere presentar como la renovación de la CGT. Nombrar a algunos de ellos resultaría cómico si no estuviera tan presente lo que han significado en la vida de miles de trabajadores y en la historia reciente de nuestro país.
A continuación copio una declaración hecha por Luis Barrionuevo, uno de lo participantes de la reunión antmoyanista realizada la semana pasada.
"... Creo en la unidad del movimiento obrero y no en la confrontación contestataria que sólo persigue el reclamo salarial. El próximo congreso de la CGT tiene la gran posibilidad de efectivizar el cambio. Lo que se busca en los niveles de la dirigencia es in nuevo perfil para el movimiento obrero (...) por eso habrá una sola lista para cambiar la actual conducción".
Como dije, estas declaraciones fueron realizadas por Barrionuevo, a la salida de la reunión de dirigentes gremiales, con el fin de desplazar al Sectetario General de la CGT. Pero es necesario hacer una aclaración, son del año 1989. En ese entonces al que se buscaba desplazar, por pedido expreso del ex presidente Carlos Menem, era a Ubaldini. Este, ya por ese entonces, era la piedra en el zapato de quien dijo llegar con la revolución productiva y el salariazo pero que, para tranquilidad de los poderes económicos nacionales e internacionales, en sólo un par de meses defraudó al pueblo peronista que lo había acompañado.
Es llamativo el anacronismo de quienes quieren vender la vieja historia como nueva e imponer una conducción que los trabajadores ya sufrimos. Los Daer, los Lescano, los Caló, Barrionuevos, Cavallieris y tantos otros se sumaron al neoliberalismo de los ´90 regalando los puestos de trabajo de miles y miles de argentinos. Es extraño como muchos amantes del "ni un paso atrás" estén tan distraídos cuando nada menos que en la CGT se quieren retroceder mil pasos.
Digo nada menos que en la CGT porque es por legado de Perón la encargada de velar por los derechos de los trabajadores. Todos sabemos que no es lo mismo Moyano que Lescano, a pesar de que muchos opten por hacerse los desentendidos. Hay uno que tiene una historia de coherencia al lado de los trabajadores y otro que en los peores momentos les ha dado la espalda.
Tengo solo una certeza. Si logran meter por la ventana a los que entregaron todas sus conquistas, los trabajadores responderán como en los '90 y la CGT no estará en Azopardo sino en la calle.

